Concibo el arte como una constante pregunta, como un medio para plantearme cuestiones sobre mí y sobre el mundo, sin buscar respuestas.

A través del lenguaje de la pintura exploro mi dimensión interior y mi relación con el exterior, convirtiéndose simultáneamente en un espacio de búsqueda y encuentro con la propia identidad, donde me siento con mayor libertad y mejores herramientas para llevar a cabo este proceso.   

Actualmente, mi búsqueda se centra en la identidad en constante cambio, entendiéndolo como movimiento, lo que implica introducir en la pintura la ilusión de la cuarta dimensión: el tiempo. El reto que asumo es el de capturar un instante de ese cambio para confrontar el movimiento con lo estático, lo accidental con lo esencial; y combinarlo todo para mostrar las tensiones y paradojas que operan en la concepción de mí mismo y de las cosas.

Este planteamiento lo desarrollo también mediante el proyecto Just some fantasies, una serie de obra pictórica de diversos formatos que estudia las pulsiones sexuales en la comunidad gay online a través de la creación de un espacio de debate y crítica del concepto hegemónico de deseo en la multitud conectada.